Entre 2019 y 2020, impulsados por la necesidad de generar un impacto real, dimos el paso de convertirnos en una marca de moda sostenible. Apostamos por el *upcycling*, reutilizando materiales y creando prendas únicas con historia, evitando así el desperdicio textil. La pandemia nos dio el tiempo y el enfoque necesario para consolidar nuestra visión.